Abceso dental. ¿Qué es y sus síntomas?

10/10/2016
Abceso dental. ¿Qué es y sus síntomas?

El absceso dental es un acúmulo de pus que se forma en los dientes y se esparce por los tejidos colindantes. Tiene su origen en una infección bacteriana y uno de sus principales síntomas es la aparición de un dolor muy intenso y muy agudo. Este dolor se suele presentar de forma repentina y se agrava con el paso de las horas y los días, dando lugar a una gran sensibilidad en las piezas dentales.

Tipos de absceso dental y sus causas.

Existen dos clases de absceso dental:

Absceso periapical: Se da cuando el absceso se origina bajo el diente. Es la forma de absceso más frecuente.

Absceso periodontal: Se produce cuando el absceso se origina en los tejidos que hacen de soporte de las piezas dentales, es decir, en las encías y el hueso.

En cualquier caso, estos dos tipos de absceso tienen su origen en la acumulación de bacterias en la boca fruto de diversos factores:
Una higiene dental deficiente: Producida por no cepillar los dientes y encías de manera adecuada tras cada comida, así como por el hecho de omitir el uso de seda dental y los colutorios.
Tomar mucho azúcar: El azúcar facilita la aparición de las bacterias que provocan la caries dental.

¿Cómo se trata el absceso dental?

Ante la menor sospecha de tener un absceso dental, lo mejor que se puede hacer es acudir al dentista, ya que él es el especialista que sabrá que es lo que hay que hacer para arreglar el problema. Y es que, hay que tener en cuenta que los abscesos no mejoran por sí solos.

El tratamiento suele comenzar con el drenaje del pus mediante tratamiento endodóntico, la eliminación de la parte afectada de la pieza dental o mediante la aplicación de tratamiento periodontal.
Siempre se utilizará anestesia local antes de proceder, por lo que el tratamiento no es doloroso.

Tras el tratamiento la infección desaparecerá y el empleo de antibióticos ayudará a aliviar los molestos síntomas.
Posibles complicaciones.

Si el absceso se complica las consecuencias pueden ser muy serias ya que si la infección alcanza el hueso puede que se produzca osteomielitis, es decir infección simultánea del hueso y de la médula ósea. La pérdida de la pieza dental es otra posible complicación a evitar. Por ello, repetimos, ante la mínima sospecha de absceso dental, hay que acudir a nuestro dentista de confianza.