Enfermedades periodontales ¿Qué hay que saber?

20/03/2016
Enfermedades periodontales ¿Qué hay que saber?

La caries y las enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis) son dos de las patologías bucodentales más comunes del ser humano. Todos sabemos qué son las caries y sus efectos negativos. Sin embargo, la enfermedad periodontal es la gran desconocida. Por ello, en el post de hoy respondemos a las preguntas más frecuentes que nos pueden venir a la cabeza sobre esta patología de las encías.

¿Qué son?

Son aquellas enfermedades que afectan a los tejidos que rodean al diente, lo que conocemos como periodonto, que está formado por la encía, el ligamento periodontal, el cemento radicular y el hueso alveolar. El periodonto une el diente al tejido óseo de los maxilares.

¿Cuáles son?

Existen dos tipos de enfermedad periodontal: la gingivitis y la periodontitis. Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración:

  • La gingivitis se conoce como la inflamación superficial de la encía. Si no se trata adecuadamente puede derivar en una periodontitis.

  • La periodontitis es la infección profunda de la encía y del resto de tejidos que sujetan el diente. Esta patología puede provocar la pérdida dental.

¿Qué riesgos tienen para nuestra salud bucodental?

Las enfermedades periodontales pueden ocasionar inflamación de la encía, pérdida de los tejidos que rodean el diente, pérdida del hueso que se encuentra alrededor del diente, la aparición de hipersensibilidad dentaria, presencia de espacios entre los dientes y sangrado de las encías.

¿Qué diferencia existe entre una encía sana y una encía enferma?

  • Mientras la encía sana tiene un color sonrosado, la encía enferma presenta un color rojizo.

  • En una encía sana no existe ningún tipo de sangrado (ni espontáneo ni después del cepillado), en la enferma sí que hay presencia de sangre.

  • Cuando tenemos una enfermedad periodontal puede existir movilidad dentaria.

  • Las personas con esta patología tienen más probabilidades de padecer halitosis.

  • La encía sana es firme y elástica, mientras que la encía enferma es edematosa y está hinchada.

¿Cómo se detectan?

El dentista mediante una sonda periodontal realizan unas mediciones que permiten generar un “mapa” de la boca del paciente, llamado periodontograma, para ver si se ha perdido soporte óseo, si existe retracción de la encía o si hay sangrado.

¿Qué tratamiento debo seguir?

Dependiendo de los resultados de la exploración, el dentista elegirá el tratamiento más adecuado:

  • Si el paciente sufre gingivitis, el tratamiento tendrá como principal objetivo eliminar la inflamación. Para controlar y evitar el agravamiento hacia una periodontitis se realizará una limpieza de la boca y se deberá llevar a cabo una adecuada higiene oral diaria.

  • Si padece periodontitis, el tratamiento elegido dependerá del tipo de patología. Éste puede consistir en el raspado y alisado radicular (limpiar diente a diente por debajo de las encías para eliminar la placa, el sarro y el tejido infectado, limpiando la parte de la raíz que no está introducida en el hueso y a su vez alisándola, para que la encía se vuelva a abrazar de nuevo a ella), o realizar una cirugía periodontal (con el obejtivo de terminar de limpiar tejidos en zonas de difícil acceso, remodelar el hueso o regenerarlo cuando sea posible ).

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